El desarrollo de las áreas urbanas y su continua actualización a las demandas productivas y ciudadanas implica costosas inversiones económicas.
 
El elevado flujo de recursos exigidos por las acciones de desarrollo y la previsible rentabilidad de parte de ellas ha convergido en la puesta en marcha de iniciativas mixtas donde recursos públicos y privados se apoyan mutuamente con la finalidad de mejorar las capacidades productivas y habitacionales de las ciudades y los territorios.
Los nuevos barrios deben ser lugares atractivos para vivir y trabajar. Son espacios que deben contribuir al bienestar de las personas ofreciéndoles seguridad física, la calidad de vida y facilitando su identificación con el lugar donde residen.
 
La construcción de nuevos barrios se asienta en principios que garanticen la eficiencia desde el punto de vista energético y espacial, y vengan acompañados de sistemas de transporte, infraestructuras para el ciclo del agua, dotaciones y alojamientos, que se ajusten a los objetivos generales de sostenibilidad.
 
Los barrios y unidades vecinales se insertan en sistemas urbanos policéntricos,  serán capaces de albergar múltiples funciones y se ubican en áreas concebidas para el transporte colectivo. La calidad del diseño de los espacios públicos, que incorpora las zonas verdes y los elementos más importantes del patrimonio cultural consigue entornos llenos de diversidad.
 
Las actuaciones principales realizadas en esta materia son:
 
  • Área residencial de Cortijo del Cuarto, Sevilla (España)
  • Área Residencial Pago del Medio, La Rinconada (España)